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 varices calambres hinchazon

Al aumentar el volumen el útero, las arterias y venas de la zona quedan oprimidas, causando en muchos casos hinchazón y dolor en las piernas.

La sangre circula más despacio y las venas tienes que trabajar más para hacer llegar la sangre al corazón, por eso sus paredes se estiran e inflaman, dando lugar a la varices.

En el primer embarazo no suelen aparecer venas varicosas, pero el riesgo de padecerlas va aumentando en los embarazos posteriores ya que las paredes de las venas se van debilitando.

El ejercicio es un buen preventivo contra las varices. No permanezcas en la misma posición mucho tiempo, muévete a menudo para que la sangre circule. Échate con los pies en alto y realiza movimientos de pedaleo. Cuando te sientes coloca las piernas en alto. Es importante que consultes con el médico cualquier duda y que sigas sus indicaciones.

A partir de la mitad del embarazo y hasta el final es normal que sientas calambres en la pantorrilla y el muslo. Las causas podrían estar relacionadas por la lenta circulación, la postura más inclinada del cuerpo o la cantidad de calcio contenido en la dieta.

Al final del embarazo también se pueden sentir punzadas en las piernas, debido a que la cabeza del bebé presiona los nervios de la pelvis.

Para aliviar los calambres son buenos los masajes y coger con las manos el pie de la pierna afectada, y doblarlo hacia arriba para estirar el músculo de la pantorrilla. También puedes aplicar un poco de calor en la zona. Para calmar las punzadas cambia de postura o túmbate de espaldas y acerca las rodillas flexionadas hacia el pecho.

Como mencioné antes la circulación se vuelve más lenta e incluso se detiene y el líquido procedente de esta sangre retenida penetra en los tejidos y produce un edema. Por este motivo es posible que en los últimos meses se te hinchen los tobillos y los pies y notes como te aprietan los zapatos.

Aunque el ejercicio no evitará que se te hinchen las piernas, mejorará la situación. Siempre que estés sentada procura mantener las piernas en alto y verás que la hinchazón bajará en un rato. Es normal que cuando llegué  la hora de acostarte estés más hinchada, pero por la mañana estarás mejor. Si la hinchazón no mejora durante la noche y además se te hinchan las manos, consulta con el médico.