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diagnostico prenatal

Diagnóstico Prenatal: Exámenes y pruebas al bebé antes de nacer

Durante el embarazo hay una serie de pruebas para controlar la salud de la madre y su bebé. En algunas se controla directamente la salud del feto y su seguridad. Por ejemplo, se pueden evaluar posibles defectos cardiacos, comprobar la posición de la placenta o anormalidades fetales que muchas veces pueden ser corregidas mientras el bebé está en el útero.

El equipo médico encargado del embarazo debe contestar a todas las preguntas y dudas que surjan y explicar los procedimientos o pruebas recomendadas. La aceptación o rechazo de algunas pruebas tales como la amniocentesis, corresponden siempre a los padres.

Se dispone de muchas técnicas para obtener mediciones, imágenes y muestras del feto en el útero que ayudarán al médico en el diagnóstico de cualquier anomalía. Estas son algunas de esas pruebas:

Análisis de sangre

Desde que se confirme el embarazo se debe hacer un análisis de sangre para descartar signos de anemia, determinar el grupo sanguíneo y para excluir enfermedades tales como sífilis, sida y rubéola, que pueden afectar al feto.

En mujeres con Rh-, se realizarán controles regulares durante todo el embarazo para detectar anticuerpos Rh que puedan afectar a la sangre del bebé.

Sobre las 16 semanas de gestación se suele tomar otra muestra de sangre, para analizar la alfafetoproteína, para determinar si el bebé tiene riesgo de desarrollar alguna anormalidad.

Ultrasonidos / Ecografías

Son utilizados para obtener imágenes de la placenta y el feto. En las primeras etapas del embarazo con esta prueba se comprueba que el feto está vivo, el tiempo de embarazo, la localización de la placenta y si hay más de un bebé. Según vaya avanzando el embarazo se irá comprobando la posición, crecimiento y desarrollo del niño.

Si se trata de un embarazo normal se recomienda: Una ecografía a las 12 semanas, una segunda, a las 20 semanas para descartar malformaciones. y Por último, a las 32 semanas para el control del crecimiento.

Cuando se trate de embarazos de alto riesgo se realizarán con más frecuencia.

Las ecografías también se utilizan para dar apoyo a otras pruebas, por ejemplo, antes y durante la amniocentesis, permitiendo localizar la placenta, el bebé y el saco amniótico.

Muestreo de sangre fetal

Esta prueba se hace sólo si no se han podido obtener muestras por medio de la amniocentesis o el muestreo de vellosidad coriónica.

Si esta prueba se realiza para la detección de enfermedades o anormalidades causadas por incompatibilidad del Rh, la sangre será extraída del cordón umbilical, en el punto más cercano a la unión con la placenta. En el procedimiento se realizará una ecografía antes y durante y además la madre recibirá un anestésico local. La prueba consiste en introducir una aguja a través de la pared abdominal para extraer la sangre del cordón. La probabilidad de aborto en esta prueba es de un 2%.

Amniocentesis

Consiste en la extracción de líquido de la bolsa amniótica. Con unos 10ml es suficiente para detectar anormalidades en el feto. Suele realizarse a las 16 semanas de gestación.

Esta prueba se hace con ayuda de una ecografía, a través de ella se localiza la bolsa amniótica y el médico inserta una aguja en el abdomen y útero para extraer el líquido.

Muestreo de vellosidades coriónicas

Consiste en obtener una muestra de vellosidades coriónicas (tejido placentario) del útero. Puede hacerse a través del abdomen o por vía vaginal y suele realizarse entre las 9 y 12 semanas de embarazo.

Algunas de las anormalidades que se pueden detectar con estas pruebas son: Espina bífida, defectos cardiacos congénitos, anencefalia, síndrome de Down, fibrosis quística, distrofia muscular, la enfermedad de Tay-Sachs, la anemia drepanocitica y la hemofilia.